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El consumidor decide cuánto paga y qué alimentos compra

Tras el éxito cosechado en Francia, «¿Quién es el jefe?. La marca de los consumidores» aterriza en España. Se trata del proyecto de cooperación que ha revolucionado la forma de comprar alimentos y que ha mejorado la vida de más de mil ganaderos y agricultores en el país vecino. «Más que una marca se trata de una iniciativa social para que el consumidor decida cuánto quiere pagar y cómo es el producto», explica en rueda de prensa Annaïck Locqueneux, la promotora de esta campaña en España.

«La marca de los consumidores» otorga el poder de decisión al ciudadano para que configure las características del alimento y determine cuánto quiere pagar por él con el objetivo de ofrecer una remuneración justa al productor que le permita vivir de su trabajo y evitar «ordeñar pérdidas». El proyecto se encuentra en una fase embrionaria en España y, de momento, solo se pueden votar los criterios que diseñarán la leche que se desea comprar en un futuro próximo. Así, se pueden elegir algunos factores como el origen de la leche, la remuneración que se otorga al ganadero, la alimentación de la vaca o el tipo de embalaje, entre otros. En solo tres semanas, más de 5.000 ciudadanos en España han accedido a esta plataforma y han rellenado el cuestionario. Finalmente, la leche que será producida y vendida será aquella que reúna las características más votadas por estos consumidores en potencia.

Más adelante, las promotoras de esta iniciativa esperan incluir dentro de esta marca otros artículos como el aceite de oliva, la miel o los huevos. «Los consumidores queremos poner ojos y cara a los productores que están detrás de los alimentos que compramos», ha aseverado Locqueneux. En definitiva, todos ganan: los productores cobran algo más y pueden vivir de su explotación y los consumidores saben qué es lo que comen y tienen acceso a alimentos más sanos.

Sin embargo, la iniciativa aún necesita meses para madurar y llegar en forma de alimento a los lineales. Locqueneux admite que todavía no tienen contratos firmados con productores, ni tampoco con empresas envasadoras ni con distribuidores y hace un llamamiento a negociar con operadores abiertos a seguir nuevas reglas con «valores y equidad». Su optimismo se basa en que el proyecto ha revolucionado el sector de la alimentación en Francia con más de ocho millones de consumidores como clientes de una gama actual de 20 productos entre los que se encuentran huevos, ensaladas, patatas o pizzas. En Francia también se empezó desde cero: «Nadie creía en esto al principio y solo tenían un distribuidor y un envasador y ahora la marca está en todos lados», puntualiza Locqueneux. Por lo tanto, todavía no hay una fecha fijada para que la leche y otros productos de esta nueva enseña lleguen a las estanterías de los supermercados.

El plan de las promotoras de la campaña pasa por hacer constar en el envase el precio que se paga al ganadero, los euros que se van en impuestos y el coste final que asume el consumidor. La iniciativa ha sido apoyada por la organización agraria y ganadera COAG porque entienden que «encaja perfectamente con el trabajo de denuncia y reivindicación» desarrollado por la coordinardora en la última década. De hecho, los portavoces de la organización creen que «es insostenible mantener los precios por debajo de los costes de producción de manera recurrente». Su responsable de Mercados Agrarios, Andoni García, recalcó en la presentación del proyecto a los medios que «el consumidor va a poder elegir qué proyecto quiere y cuánto cobra el ganadero». «Muchos ganaderos en España venden a pérdidas y unas 77 explotaciones se ven obligadas a cerrar cada mes», especifica el responsable de Mercados Agrarios de COAG. Por lo tanto, en COAG tildan esta iniciativa de «oportunidad» por la posibilidad de que los ciudadanos decidan «qué precio quieren que perciba el ganadero».

Por su parte, el responsable del sector lácteo de COAG, Gaspar Anabitarte, ha recordado que los ganaderos viven «en crisis permanente» y ha precisado que si en la década de los 80 había 180.000 productores de leche, en la actualidad solo quedan 14.000. «Iniciativas como esta nos pueden dar una salida honrosa», ha indicado Anabitarte.

También ha participado por videollamada en la presentación el ganadero francés Régis Mainguy, quien ha relatado que la cooperación con la marca «C'est qui le patron?!» le ha «salvado la vida». «Los consumidores tuvieron el poder para apoyarnos al principio en nuestra guerra en Francia contra los precios abusivos de la distribución. Este brick de leche de La Marca de los Consumidores me salvó la vida, ya que pasé a cobrar 4 céntimos más por cada litro de leche, lo que provocó la mejor de mi futuro, pudiendo invertir y desarrollar de manera más digna mi trabajo», asegura Mainguy.

Visto en: abc.es

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